Historia de Celiclar

La historia de Celiclar comienza con cuatro protagonistas, dos pequeñas y felices mellizas a las que les encantaba jugar, bailar y reír, y sus dos tíos.

Las niñas llamadas Celia y Clara, desde que eran muy pequeñas tenían un problema porque muchos días les dolía la barriguita después de comer, y por ello, estaban un poco tristes, y eso es algo que sus tíos no podían consentir.

Un pequeño problema

Entonces, después de pasar por el médico, a las dos mellizas les diagnosticaron un pequeño problema, celiaquía. El pequeño problema es que tanto Celia como Clara, no podían comer lo mismo que los otros niños, y eso les pone tristes.

Así que los tíos de Celia y Clara decidieron buscar una solución al problema de sus niñas y que pudieran disfrutar de todas las comidas, al igual que el resto de sus amigos y amigas.

Una gran solución

Como buenos tíos, no dudaron ni por un segundo, así que decidieron abrir un horno y casa de comidas, donde Celia y Clara, y todas las personas de su ciudad con celiaquía,  pudieran comer todos los productos que quisieran sin gluten.

Con mucho cariño, esfuerzo y tiempo, consiguieron crear un gran negocio donde todos pudieran disfrutar de pan, bollería, pastas y un sin fin de productos.

.

Nacimiento de Celiclar

Y así surge Celiclar.

Un horno tradicional donde todas las personas, celíacas o no, puedan disfrutar de los productos típicos que podrías encontrar en cualquier horno/pastelería. Y motivados por la felicidad de sus sobrinas, dar una gran solución a muchísimas otras personas, incluidas las queridas Celia y Clara.